La cuenta que me hizo mirar las Bratz con otros ojos

Cuatro muñecas Bratz OOAK de Simpsondollz inspiradas en Bratz The Movie, en un artículo de Hee Studio sobre ropa para Bratz y cultura pop.

La cuenta que me hizo mirar las Bratz con otros ojos

MIRADAS QUE INSPIRAN · HEE STUDIO

La cuenta que me hizo mirar las Bratz con otros ojos

Simpsondollz, ropa para Bratz, cultura pop y el inicio de una nueva sección en Hee Studio sobre artistas, creadores y perfiles que me inspiran.

Hay creadores que no solo modifican muñecas. Las escuchan.

Y sé que escrito así puede sonar un poco cursi, un poco místico o directamente como si necesitara salir a tocar césped después de la fumada que me he pegado. Pero quien entiende este hobby sabe perfectamente de lo que hablo. Hay muñecas que parecen pedir algo: una expresión, un color de pelo, un gesto, una actitud o una historia que todavía no tienen, pero que alguien con la mirada adecuada sabe encontrar.

Y creo que eso es precisamente lo que me gusta de Simpsondollz.

Venimos de una pequeña oleada de pensamientos propios dentro del blog. En mi anterior entrada hablé de por qué el coleccionismo de muñecas no siempre es de color rosa, de las versiones, los rumores, la comunidad y todo aquello que muchas veces se mueve por debajo de la superficie.

Pero hoy me apetece cambiar el foco. Dejar un poco de lado esa parte más ácida y abrir una nueva línea dentro del blog de Hee Studio: una sección más personal donde quiero hablar de artistas, creadores de contenido, diseñadores, perfiles y personas que me inspiran, pero también dar mi visión y hablar de cosas de las que creo que no siempre se habla dentro del mundillo. Porque mirar hacia otro lado no debería ser siempre la respuesta, y este es mi granito de arena.

Anteriormente ya presenté diseñadores y personas talentosas que me inspiran a mejorar, pero también hay algo más allá de una simple recomendación. Es hora de ir reconociendo, desde mi parte, a quienes tengo en el ojo de la mirilla creativa.

No desde el típico “seguid esta cuenta porque hace cosas bonitas”, sino desde un lugar más íntimo: qué veo en su trabajo, qué me provoca, qué me inspira y por qué creo que merece la pena detenerse a mirar.


Porque mirar también forma parte del proceso creativo.

Y en un mundo donde todo se consume rápido, donde pasamos de una imagen a otra sin apenas detenernos, me apetece hacer lo contrario. Pararme. Observar. Pensar por qué algo me interesa. Por qué una persona consigue que vuelva a mirar una muñeca de otra manera.

Simpsondollz: una mirada propia dentro del universo Bratz

El primer perfil que quería traer a esta sección es Simpsondollz, el universo creativo de Toni, un creador joven de Barcelona al que tengo la suerte de conocer desde hace unos años y que me hace pensar: “wow, evolucionas como un Pokémon y me dejas con la boca abierta con cada cosa”. Aunque suene fatal.

Y digo suerte porque hay personas cuyo talento no solo se ve en lo que hacen, sino también en cómo hablan de ello. En cómo miran una muñeca. En cómo entienden el personaje que tienen delante. En cómo transforman algo sin borrar lo que era, sino llevándolo a otro sitio.

Toni trabaja alrededor del universo Bratz, los repaints, los reroots, las muñecas OOAK, la ropa cosida por él y una forma muy suya de mezclar muñecas, cultura pop, nostalgia y estética 2000s.

Pero lo que más me interesa de su trabajo no es solo la técnica. Es que hay una visión. Una personalidad. Una forma de escuchar a la muñeca y entender hacia dónde quiere ir.

Muñeca Cloe Bratz OOAK de Simpsondollz con repaint, labios rosas, sombrero y estilismo inspirado en Bratz The Movie.

De Barbie Fashion Fever a Bratz

Conocí a Toni allá por 2021, si la memoria no me traiciona, en una época en la que hablábamos mucho de Barbie, de Fashion Fever, de Top Model y de todo ese universo de los 2000 que, sinceramente, a día de hoy sigue siendo una de mis grandes debilidades.

De hecho, esa estética también ha inspirado parte de Hot Couture, una colección de la que ya puedes encontrar la primera parte en la tienda de Hee Studio y que pronto continuará con una segunda parte más enfocada al universo Atelier.

Esa Barbie de los 2000 tenía algo que muchas líneas actuales parecen haber perdido: intención, actitud, proporción, fantasía y una forma muy clara de entender la moda.

Ahora Barbie a veces parece una señora octogenaria que no sabe muy bien dónde meterse viva. Lo siento, Barbie. Si te duele, sorry not sorry. Pero deberías espabilar, porque no estás perdiendo por falta de historia, estás perdiendo por no escuchar lo que podrías volver a ser.

Y sí, lo digo yo, que muero por Barbie. Que es mi debilidad. Que no soy precisamente una persona que haya construido su imaginario alrededor de Bratz. Mi muñeca predilecta siempre ha estado más cerca de Barbie y de esa idea de muñeca de moda con proporciones, estilo y una fantasía concreta.

Pero hay que ser justos: cuando alguien dentro del universo Bratz hace las cosas bien, se nota.

Y Toni las hace muy bien.

No colecciono Bratz, pero quiero una suya

Cuando lo conocí, no sabía todavía hasta qué punto hacía repaints. Pero recuerdo perfectamente la primera vez que me enseñó uno. Pensé algo muy simple: “joder, yo quiero uno suyo”.

Y eso, para mí, ya dice muchísimo.

Porque hay trabajos que puedes admirar desde fuera y ya está. Los ves, te gustan, los compartes, los comentas. Pero hay otros que te despiertan una necesidad distinta. Esa sensación de querer tener una pieza en tus manos. De querer verla de cerca. De querer jugar con ella, fotografiarla, vestirla, incluirla en tu propio imaginario.

Y eso me pasa con el trabajo de Toni.

No colecciono Bratz como tal. No es mi línea principal. No es mi zona cómoda. Pero quiero tener una Bratz suya. Y espero poder pedírsela en cuanto pueda, porque cuando admiro de verdad el trabajo de alguien, me gusta la idea de tener algo suyo. No como objeto de escaparate, sino como pieza viva. Algo que pueda mirar, tocar, usar, fotografiar y disfrutar. Y es algo que quiero empezar a hacer en cuanto pueda.

Una cosa es pintar una cara. Otra es darle intención.

Lo que me impresiona de Simpsondollz es la naturalidad con la que Toni parece moverse entre técnicas: repaint, reroot, OOAK, ropa cosida, estilismo, personaje y cultura pop. No se queda en una sola cosa. Va construyendo una mirada. Y eso es mucho más difícil de lo que parece.

Porque una cosa es saber pintar una cara.

Otra muy distinta es saber darle intención.

Hay repaints técnicamente correctos que no dicen nada. Caras bonitas, sí. Limpias, sí. Simétricas, sí. Pero vacías. En cambio, cuando Toni trabaja una muñeca, hay algo en la expresión que parece colocarse en su sitio. La mirada tiene actitud. La boca tiene intención. El personaje aparece.

Y eso es lo que echo de menos en Barbie actualmente. Las caras muchas veces parecen pegatinas. No tienen expresión, no te dicen nada con la mirada, miran al vacío sonriendo con cara de psicópata que saltará de la estantería a pegarte una puñalada trapera. Pero Toni… Toni les da vida a un trozo de plástico que, en este caso, además es cabezón. Y las deja wow. Es que las vais a querer.


Eso no se consigue solo con pulso.
Se consigue con sensibilidad.

Se consigue entendiendo qué pide la muñeca.

Y vuelvo a esta idea porque creo que define muy bien su trabajo: Toni escucha a las muñecas. No en un sentido literal, que tampoco estamos aquí para abrir expediente paranormal, sino desde esa intuición creativa que tienen algunos artistas cuando miran una pieza y entienden hacia dónde tiene que ir.

Hay personas que imponen una idea sobre una muñeca. Y hay personas que saben negociar con ella.

Toni pertenece al segundo grupo.

Bratz: The Movie, Meredith y una lectura muy Simpsondollz

Una de las cosas que más me gusta de su forma de crear es que no parece partir únicamente de “voy a copiar esta referencia”. Hay una referencia, claro. Hay cultura pop. Hay Bratz. Hay estética 2000s. Hay guiños reconocibles. Pero también hay interpretación.

Y ahí está la diferencia entre reproducir algo y convertirlo en algo propio.

Su última línea de Bratz inspiradas en los personajes principales de Bratz: The Movie, en esa fiesta de Meredith y su universo de Super Sweet 16, me parece un ejemplo perfecto. Es una referencia que podría quedarse en lo nostálgico, en lo divertido o en lo puramente camp. Pero en sus manos se convierte en otra cosa. Tiene humor, tiene carácter, tiene actitud y tiene una lectura visual muy clara. Algo muy cunty.

Y contra todo pronóstico, mis favoritas han sido Sasha y Jade.

Lo digo así porque yo mismo esperaba enamorarme antes de Cloe o Yasmin. La rubia y mi personaje favorito de Bratz lo tenían todo para ganar. Pero no. Toni ha conseguido que Sasha y Jade se impongan con una fuerza brutal. Les ha dado unos rostros tan sassy, tan vivos, tan llenos de actitud, que es imposible no mirarlas dos veces.

Tienen vida. Tienen presencia. Tienen ese algo que hace que una muñeca deje de ser solo una muñeca.

Y ahí está el punto. Porque al final no se trata únicamente de hacer una versión bonita de un personaje. Se trata de entender qué energía tiene y llevarla al rostro, al pelo, al estilismo, a la ropa y a la forma en la que se presenta.


Eso es lo que hace que una OOAK funcione.
Que no parezca un disfraz, sino una identidad.

Escena de Bratz The Movie en la fiesta Sweet 16 de Meredith, referencia visual para las muñecas Bratz OOAK de Simpsondollz.
Muñeca Jade Bratz OOAK de Simpsondollz con outfit azul, sombrero y repaint inspirado en Bratz The Movie.

Bratz, cultura pop y lo que algunas marcas parecen olvidar

Creo que Simpsondollz tiene precisamente eso: una forma muy suya de mezclar muñecas y cultura pop. Algo que, sinceramente, a veces echo bastante de menos en las grandes marcas.

MGA está viniendo con cosas interesantes, sí. Telita con algunas cosas, porque cuando quieren, pueden. Pero también hay creadores independientes que entienden mucho mejor el deseo, la nostalgia y la teatralidad que muchas empresas con equipos enteros detrás.

Y con Barbie me pasa algo parecido, quizá incluso más fuerte: está a años luz de lo que podría ser, ofrecer y recuperar si de verdad escuchara a la gente que ha amado su historia. Pero sin decir nada y teniendo insiders, todo tiene un porqué.

Por eso me interesa tanto mirar a creadores como Toni, que ofrecen mucho de lo que yo espero y quiero ver en una muñeca, y que demuestran que sí se puede ofrecer.

Porque muchas veces son ellos quienes recuerdan que una muñeca puede seguir siendo emocionante. No por nostalgia vacía, sino porque todavía hay muchísimo que decir a través de ellas.

Cómo Simpsondollz me hizo mirar la ropa para Bratz desde otro lugar

En mi caso, su trabajo también me inspira dentro de Hee Studio. Me recuerda que no tengo por qué limitarme únicamente a crear ropa para Barbie, Poppy Parker o Integrity Toys. Que puedo abrir otras puertas. Que puedo empezar a hacer OOAKs, no desde la obligación de convertirlo en una línea comercial, sino por puro gusto. Por jugar. Por probar. Por permitirme hacer piezas que nazcan simplemente de una idea, una cara, una emoción o un personaje.

También me está haciendo mirar el universo Bratz desde otro lugar. Aunque mi trabajo siempre ha estado muy unido a Barbie y, en los dos últimos años, a Poppy Parker e Integrity Toys, últimamente estoy empezando a explorar más el diseño de ropa para Bratz y ropa personalizada para muñecas Bratz.

Es un cuerpo pequeño, diferente y con sus propias limitaciones, pero precisamente por eso también permite encontrar soluciones interesantes, proporciones divertidas y piezas con mucha personalidad.

Y cuanto más lo observo, más claro tengo que hay espacio para hacer cosas bonitas dentro de ese formato. No hay tanta oferta artesanal de ropa para Bratz o encargos personalizados en España para este tipo de muñeca, y quizá por eso me interesa empezar a probar, investigar y abrir poco a poco esa puerta dentro de Hee Studio.

No quiero presentarlo como una gran línea cerrada ni como algo que ya tenga completamente definido, porque sería mentira. Más bien lo estoy descubriendo. Estoy empezando a entender sus proporciones, sus posibilidades, sus límites y su forma de pedir otra manera de construir prendas.

Y eso también me gusta.

Porque a veces entrar en un cuerpo nuevo te obliga a pensar distinto. A ajustar otra vez el ojo. A no dar nada por hecho. A recordar que la ropa de muñecas no es solo reducir una prenda humana, sino entender qué necesita ese cuerpo para que algo funcione visualmente.

Por eso, si alguien está buscando ropa para Bratz, ropa personalizada para Bratz o tiene una idea concreta para un encargo, este también puede ser un buen momento para abrir esa conversación. Todavía estoy explorando ese terreno, pero precisamente por eso me interesa: porque hay algo nuevo que aprender ahí y lo recibo con los brazos abiertos.

Y cuando algo te da ganas de aprender, normalmente merece la pena escucharlo.

A veces ver talento no te empequeñece. Te activa.

A veces ver el talento de otra persona no te empequeñece.

Te activa.

Y eso es lo que me pasa con Toni.

Veo lo que hace y pienso: quiero atreverme más. Quiero probar más. Quiero permitirme crear sin que todo tenga que encajar dentro de una colección, una estrategia o un calendario. A veces una muñeca puede nacer simplemente porque sí. Porque te habló. Porque viste algo. Porque te apeteció escuchar.

También me gusta que su trabajo no parezca impostado. Tiene una visión personal. Puede gustarte más o menos una pieza concreta, porque eso siempre pasa, pero hay una línea de personalidad que se mantiene. Algo suyo. Algo reconocible. Algo que no depende solo de la referencia que esté usando en ese momento.


Tener una voz visual propia no significa repetir siempre lo mismo.
Significa que, aunque cambies, sigue habiendo algo que te pertenece.

Creo que Toni tiene eso.

Y lo más bonito es que todavía está en pleno proceso. Eso también me interesa. No estamos hablando de alguien que ya haya llegado a una versión definitiva de sí mismo, sino de un creador que sigue creciendo, probando, afinando y sorprendiéndome cada vez que me enseña algo nuevo.

Admirar también es una forma de mirar con cariño

Hemos tenido nuestras etapas. Momentos de hablar más, momentos de hablar menos, temporadas más cercanas y otras más distantes. Como pasa con muchas relaciones reales. No todo tiene que ser lineal ni perfecto para ser importante.

Pero hay algo que nunca he dejado de hacer: admirar su forma de crear.

Y quizá por eso quería que fuera el primer perfil de esta nueva sección.

Porque no quería empezar con alguien elegido solo por algoritmo, estética o conveniencia. Quería empezar con alguien cuyo trabajo me interesa de verdad. Alguien que conozco, que me cae bien, que me inspira y que representa algo que me apetece reivindicar dentro del mundo de las muñecas: la capacidad de mirar una pieza y transformarla desde un lugar propio.

Cuatro muñecas Bratz OOAK de Simpsondollz inspiradas en Bratz The Movie, en un artículo de Hee Studio sobre ropa para Bratz y cultura pop.

7 preguntas a Toni, creador de Simpsondollz

Para que este artículo no fuera solo mi mirada sobre su trabajo, también quería que Toni tuviera su propio espacio dentro de esta primera entrega. Así que le hice algunas preguntas sobre su proceso, sus referencias y su forma de entender las muñecas.

H:
¿Recuerdas cuál fue la primera muñeca que modificaste y qué te hizo pensar “quiero seguir haciendo esto”?

T: La verdad que no me acuerdo hahaha, siempre he estado trasteando con muñecas 🤭

H:
Cuando miras una muñeca antes de transformarla, ¿qué buscas en ella: una expresión, una actitud, una historia o algo que todavía no sabes explicar?

T: Yo creo que entre una historia y algo que no sabría explicar, lo que siente en ese momento.

H:
Cuando empiezas una OOAK, ¿partes de una idea cerrada o dejas que la propia muñeca te vaya marcando el camino?

T: Me pasan ambas cosas. A veces tengo una idea a la que me ciño y me guío, pero muchas veces voy con lo que va saliendo espontáneamente. También depende mucho de si es un encargo o algo por mi propia cuenta.

H:
Tu trabajo mezcla mucho Bratz, cultura pop, nostalgia y estética 2000s. ¿Qué referencias te inspiran más a la hora de crear?

T: Minylin y el olor a Curious 💋

H:
¿Qué tiene Bratz para ti que sigue funcionando tan bien visualmente tantos años después?

T: A mi parecer, Bratz ha envejecido bien en cuanto a estética con las modas de hoy en día, pudiendo evolucionar con ellas a la hora de hacer un repaint o un custom.

H:
De las cuatro Bratz inspiradas en Bratz: The Movie y la fiesta de Meredith, ¿cuál sientes que terminó teniendo más personalidad propia o cuál disfrutaste más transformar?

T: La que más disfruté fue Yasmin, es con la que más fui cambiando el diseño conforme avanzaba en el proceso.

H:
Si alguien descubre tu trabajo por primera vez a través de Simpsondollz, ¿qué te gustaría que sintiera al ver tus muñecas?

T: A Dios 🤭

Me gusta que sus respuestas sean así: directas, espontáneas y con ese punto de humor que también se percibe en su trabajo. Porque Simpsondollz no tiene algo interesante solo por la técnica, sino por la personalidad que hay detrás de cada decisión.

Y esa personalidad se nota.

Se nota en cómo decide una mirada. En cómo cambia un pelo. En cómo entiende una referencia. En cómo puede partir de una muñeca que quizá otra persona vería como una base más y convertirla en algo que parece tener una historia propia.

Simpsondollz me recuerda que una muñeca puede ser personaje, cultura pop, humor, nostalgia, técnica y sensibilidad a la vez.


Un repaint no es solo una cara nueva.
Un reroot no es solo pelo nuevo.
Una OOAK no es solo una custom.

Puede ser una conversación entre la muñeca, el creador y todo lo que esa persona lleva dentro.

Y cuando una muñeca te habla, hace falta alguien que sepa escucharla.

Creo que Toni sabe hacerlo. Y por eso quería escribir sobre él.

Sigue leyendo en el blog

Este artículo forma parte de una nueva línea editorial de Hee Studio dedicada a artistas, creadores y perfiles que me inspiran dentro del mundo de las muñecas, la moda en miniatura y la cultura visual.

Puedes descubrir más reflexiones en el blog de Hee Studio, leer mi artículo sobre coleccionismo de muñecas y comunidad o visitar la tienda para ver piezas disponibles.

Si quieres plantearme un encargo de ropa para Bratz, ropa personalizada para muñecas o una idea especial para una muñeca concreta, puedes escribirme desde la página de muñecas personalizadas.

Y si quieres descubrir el trabajo de Toni, puedes seguirlo en Instagram como Simpsondollz.


A veces una cuenta no solo te inspira.
A veces te hace mirar una muñeca con otros ojos.

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