Sí, me he equivocado: esto es lo que ha cambiado en Hee Studio
Hee Studio · Evolución · Trabajo artesanal
Sí, me he equivocado: esto es lo que ha cambiado en Hee Studio
Críticas que dolieron, errores que me obligaron a mejorar y una nueva manera de entender el trabajo artesanal para muñecas, los clientes y el futuro de Hee Studio.
Reconocer un error sirve de poco si después todo continúa exactamente igual.
Pedir perdón también debería significar cambiar algo
Durante este último año he cometido errores en Hee Studio. Algunos los detecté yo antes de que nadie me dijera nada y otros me los señalaron personas que habían confiado en mi trabajo. Y creo que, si voy a hablar de trabajo artesanal para muñecas, también tengo que hablar de esa parte: de lo que no salió perfecto y de qué hice después con esa información.
Si tengo que señalar dónde considero que podría haber hecho las cosas mejor, diría que sobre todo en la comunicación, en la organización y en dejar determinadas condiciones mucho más claras desde el principio. Cuando algo queda en el aire, cada persona puede interpretarlo de una manera diferente y eso termina generando situaciones que podrían haberse evitado simplemente hablando y dejando todo mejor definido.
Pedir perdón no me cuesta. Tampoco explicar que un retraso puede depender de un proveedor, una máquina, un material o una fase que necesita repetirse. Lo que siempre me ha preocupado es que explicar un problema pueda interpretarse como buscar una excusa. Pero detrás de Hee Studio estoy yo, y muchas veces la misma persona que diseña, cose, responde un correo, prepara un presupuesto, fotografía y empaqueta es también la que tiene que explicar por qué algo necesita más tiempo.
Hay algo, sin embargo, por lo que ya no quiero pedir perdón: por necesitar tiempo para trabajar correctamente o por repetir una pieza hasta sentir que puedo entregarla tranquilo. Durante un tiempo intenté acelerar procesos para cumplir expectativas o urgencias y acabé entregando trabajos que yo mismo sabía que podrían haber quedado mejor. Hoy considero que ese sí fue un error.
No quiero que termines este artículo pensando que Hee Studio es perfecto. Quiero que pienses: «Ha aprendido, ha cambiado y hoy confiaría más en este proyecto».

ANTES DE ESCUCHAR LAS CRÍTICAS · Una de las versiones anteriores realizada principalmente con cartulina e impresión.

DESPUÉS DE ESCUCHARLAS · Nueva versión con estructura rígida, cubierta de tela y acabados completamente revisados.
Los libros en miniatura: una crítica convertida en un producto mejor
Los libros miniatura para muñecas son probablemente el ejemplo más fácil de enseñar de todo lo que quiero contar en este artículo.
La primera versión partía de cartón, cartulina y papel. Después llegó una segunda versión en la que fui modificando gramajes y acabados. Y ahora, después de escuchar comentarios sobre lo que algunas personas esperaban del producto por su precio, decidí que no quería limitarme a retocar lo anterior: quería llevarlo a otro nivel.
La crítica era bastante sencilla: «Por el precio esperaba algo más». Podía quedarme únicamente con la parte que dolía o preguntarme qué significaba ese «algo más». Elegí lo segundo.
La nueva versión pasa a una estructura rígida de cartón, cubierta real de tela, páginas interiores maquetadas e impresas y una construcción que ya se siente mucho más cercana a un pequeño libro de verdad. En la versión anterior, la cartulina impresa podía marcarse y cuartearse especialmente en el lomo y los pliegues. Ahora esa parte se resuelve de una forma completamente diferente.
Eso también significa asumir algo: si quiero ofrecer más materiales, más procesos y mejores acabados, el precio puede tener que evolucionar con el producto. Pero entonces mi responsabilidad es conseguir que, cuando lo recibas, puedas entender dónde está esa diferencia.
La nueva versión de los libros miniatura para muñecas escala 1:6 ya refleja este cambio de materiales y de forma de entender el producto.
Me dijeron que esperaban algo más. Mi respuesta no quería ser discutirlo: quería que la siguiente versión tuviera realmente más.
Una crítica puede doler y seguir teniendo parte de razón
Mi primera reacción cuando alguien critica mi trabajo no es especialmente sofisticada: me pongo triste y me frustro. Después intento procesarlo. Analizo lo que me están diciendo, intento entender desde dónde viene y busco qué parte puede ayudarme realmente a mejorar.
Me ha ocurrido escuchar algo que en el momento me dolió y, días después, reconocer que esa persona tenía parte de razón. A veces el problema no está únicamente en lo que se dice, sino también en cómo y cuándo se dice.
No creo demasiado en esa idea de que una crítica tenga que ser siempre «bonita» para ser útil. Puedes decirme perfectamente: «No me gusta este acabado». La diferencia está en si detrás existe intención de explicar, aportar o señalar algo que puede mejorarse, o si simplemente se utiliza el momento para descargar todo lo malo que alguien llevaba pensando sobre mi trabajo.
No necesito que me hables como si fuera de cristal. Solo necesito que recuerdes que hay una persona al otro lado.
Si algo no te gustó, prefiero que me lo digas
Una de las situaciones que más me cuesta gestionar es enterarme por terceras personas de que alguien no estaba satisfecho con algo que hice y que nunca tuvo esa conversación conmigo. No porque espere que todo el mundo esté encantado con absolutamente todo, sino porque, si no conozco el problema, tampoco tengo la oportunidad de explicarlo, solucionarlo o aprender de él.
Cuando recibes una pieza de Hee Studio, la persona que ha trabajado en ella es también la que lee tu mensaje después. La misma que ha diseñado, probado, cosido, pintado, preparado o empaquetado es quien recibe el feedback.
Si alguna vez has comprado algo mío y hay algo que crees que podría haber hecho mejor, puedes decírmelo. Quizá mi primera reacción sea frustrarme conmigo mismo, pero prefiero tener la oportunidad de escuchar, procesar y mejorar que enterarme mucho después sin haber podido hacer nada.
Eso tampoco significa aceptar faltas de respeto, exigencias imposibles o considerar que cualquier opinión es automáticamente correcta. Escuchar y poner límites pueden existir al mismo tiempo.
Hee Studio no trabaja hoy como trabajaba hace un año
La mejora no está únicamente en una costura o en un producto. También está en todos los procesos que ocurren antes, durante y después de cada proyecto.
Más organización
Existe una cola de producción más clara, un orden real de proyectos y una organización interna que me permite saber qué fase ocupa cada encargo y qué tareas necesitan atención primero.
Presupuestos más definidos
Las propuestas actuales dejan mucho más claros la validez del presupuesto, pagos, materiales, condiciones, fases, tiempos aproximados y qué incluye realmente cada proyecto.
Más comunicación
Quiero que cada cliente sepa en qué punto está, qué puede afectar a su proyecto y cuándo existe un avance o un retraso relevante que necesite ser comunicado.
Una cola de producción también forma parte del trabajo artesanal
Uno de los cambios que quiero seguir desarrollando es que quien confía en Hee Studio entienda que existe una cola de producción. No porque quiera convertir cada proyecto en un número, sino porque quiero que exista un orden comprensible y que la comunicación sea transparente.
Cuando llegue el turno de tu proyecto, la comunicación saldrá directamente de mí. Y si existe un avance en la cola, un problema de proveedor o cualquier situación que pueda influir de forma relevante en tu encargo, quiero que puedas saberlo.
También he aprendido a dar plazos más amplios. Vivimos acostumbrados a pedir algo y recibirlo prácticamente al día siguiente, pero un proceso artesanal para muñecas funciona de otra manera. Hay investigación, materiales, pruebas, errores, patronaje, pintura, montaje y decisiones que necesitan tiempo.
Si necesitas algo inmediato, existen plataformas maravillosas capaces de entregártelo casi mañana. Yo no puedo competir con eso y tampoco quiero hacerlo. Mi trabajo empieza precisamente donde termina la producción inmediata.

El material se puede volver a comprar. El tiempo no vuelve.
Una de las cosas que creo que más se infravaloran dentro del trabajo artesanal para muñecas es precisamente el tiempo. A veces una pieza puede utilizar pocos euros de material y, sin embargo, necesitar horas de investigación, patronaje, pruebas, preparación, lijado, pintura, costura, fotografía o comunicación.
Ese tiempo también forma parte del precio. Y no debería regalarse.
Curiosamente, esta forma de entender la artesanía me lleva también a una etapa anterior a Hee Studio. Hace unos años, trabajando en agencia, participé en CRAFTS2B · Innovation Business Crafts, una iniciativa que buscaba precisamente conectar la alta artesanía con empresas innovadoras y explorar cómo el conocimiento, la técnica y los oficios pueden aportar valor, excelencia y diferenciación a una marca. Entonces lo vivía desde el otro lado; hoy, trabajando con mis propias manos, entiendo mucho mejor algunas de aquellas conversaciones.
Incluso hay fases en las que intervienen otros profesionales. Cuando un proyecto necesita determinadas piezas en 3D, por ejemplo, cuento con un estudio especializado que trabaja conmigo en modelado, preparación o impresión. Esa colaboración tiene un coste y forma parte del desarrollo del proyecto, aunque después sea yo quien continúe lijando, preparando, pintando y terminando la pieza.
Eso también es trabajo artesanal: saber qué puedes desarrollar tú, cuándo necesitas a otra persona especializada y conseguir que todas esas partes terminen formando una pieza coherente.
Hacer más no significa hacer mejor.
Aprender a decir «ahora mismo no puedo asumirlo»
Hace aproximadamente dos años acepté un proyecto para una persona que necesitaba muchísima producción y la necesitaba muy rápido. Me hacía ilusión que depositara tanta confianza en mí y mi reacción fue intentar decir que sí a todo.
No funcionó.
Me saturé, me frustré y terminé trabajando bajo una presión que no sabía gestionar. Durante un tiempo pensé que mi error había sido no trabajar suficientemente rápido. Hoy sé que el error empezó antes: acepté algo que no podía sostener en aquellas condiciones y no dejé los límites suficientemente claros.
Ahora puedo decir con mucha más facilidad que un proyecto no puede asumirse en ese momento, que necesita otro calendario o que simplemente no encaja. Y prefiero decirlo antes que prometer algo que después me obligue a trabajar desde la culpa.
Trabajar desde la culpa hace que un proyecto se afronte con mucha menos ilusión. Desde que he dejado de hacerlo así, siento que estoy aprendiendo más y que los resultados están mejorando.
Si alguna vez has confiado en mí
Si alguna vez has confiado en Hee Studio y la experiencia no fue perfecta, lo lamento. Pero también quiero darte las gracias, porque esa experiencia forma parte de muchas de las mejoras que existen hoy.
No puedo cambiar cómo salió algo hace meses. Lo que sí puedo hacer es enseñarte qué he hecho para que la siguiente experiencia sea mejor.
Si alguna vez te he decepcionado, probablemente yo me decepcioné conmigo mucho antes. Y después intenté aprender de ello.
Si alguna vez has confiado en mí, quiero que sepas que ahora mismo yo también estoy confiando muchísimo en mí.

Si estás pensando en confiarme un proyecto, este puede ser un buen momento
Los encargos artesanales de Hee Studio pueden tomar muchas formas: una muñeca personalizada, una prenda creada desde cero, un accesorio especial, una restauración o una pieza desarrollada específicamente para completar una colección.
No son proyectos inmediatos. Trabajo con una agenda, una cola de producción y un proceso que intento hacer cada vez más claro desde la primera conversación.
Cuando alguien me escribe con una idea, quiero acompañarle desde el principio: entender qué quiere conseguir, estudiar referencias, valorar materiales y soluciones, explicar qué es técnicamente posible y dejar claros presupuesto, calendario y condiciones antes de empezar.
Busco trabajar con personas pacientes, comunicativas y abiertas al proceso creativo, que entiendan que gran parte de lo que hago se diseña, se prueba y se construye específicamente para cada proyecto.
Si tienes una idea, puedes conocer primero cómo funciona el servicio de muñecas personalizadas o contarme directamente tu proyecto. Y no tiene por qué tratarse exclusivamente de una muñeca: también puedes consultarme sobre ropa, accesorios, restauraciones y otros encargos especiales.
Cada proyecto empieza de una forma diferente, pero ahora quiero que todos empiecen igual: con las ideas, los límites, los tiempos y las expectativas claras desde el principio.
28 de septiembre · Mi cumpleaños
Este año el regalo quiero hacerlo yo
Este cumpleaños llega en un momento en el que siento que Hee Studio no es el mismo proyecto que hace un año. No porque todo sea perfecto, sino porque yo trabajo de una forma muy diferente.
Por eso, a partir del 28 de septiembre, las personas que formen parte de la newsletter recibirán una sorpresa especial de cumpleaños para utilizar en Hee Studio.
No voy a contar todavía qué es. Solo te diré que será algo puntual y que quiero utilizar esta newsletter para compartir también procesos, novedades, encuestas, productos limitados, preventas y algunas cosas antes de que lleguen a redes.
Si quieres recibir la sorpresa, deja tu email aquí antes de mi cumpleaños.
Lo que quiero construir a partir de ahora
Hee Studio no es el mismo proyecto que hace un año.
Lo que más me ha dolido aprender ha sido lo importante que es tenerlo todo mejor organizado, comunicado y definido. Y lo que más orgulloso me hace mirar atrás es comprobar que he mejorado y que estoy muy contento con los resultados que estoy obteniendo últimamente.
Quiero que dentro de un año Hee Studio sea un lugar que transmita confianza y transparencia. Un proyecto donde se entienda por qué una pieza necesita tiempo, qué hay detrás de un precio y cómo funciona realmente el trabajo artesanal para muñecas de colección: crear ropa, accesorios y miniaturas desde una forma de trabajar cada vez más cuidada y consciente.
También quiero seguir utilizando el blog de Hee Studio para hablar de estas cosas: no solamente enseñar el resultado perfecto, sino contar qué he aprendido, qué estoy cambiando y qué ocurre realmente detrás del proyecto.
Gracias también por haber formado parte de los errores
Una crítica bien hecha puede hacer que interiorice más rápido algo que necesitaba mejorar. Un error, sin embargo, no debería marcar todo mi trabajo.
Si alguna vez has confiado en mí, quiero que sepas que ahora mismo yo también estoy confiando mucho en mí.
Si alguna vez te he decepcionado, probablemente yo me decepcioné primero. Y después he intentado mejorar gracias también a esa decepción.
Y si estás pensando en volver a confiar en Hee Studio, creo que este es un buen momento para descubrir todo lo que ha cambiado.
He mejorado. Y muchísimas gracias por haber formado parte de ello, tanto desde la confianza como desde la crítica.
Descubre las piezas
Ropa, accesorios, libros miniatura y piezas creadas en pequeñas cantidades dentro de Hee Studio.
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Si tienes una idea para una muñeca personalizada o un encargo artesanal, puedes conocer primero cómo funciona el proceso.
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